Inf. Epidemiológica

Enfermedad Meningocócica - Epidemiología y situación mundial

 

 

 

 

 

 

 

ENFERMEDAD MENINGOCÓCICA

 

Epidemiología y Situación Mundial (2012)

 

 

 

EPIDEMIOLOGÍA

Dentro de la denominada de forma genérica como Enfermedad Meningocócica se incluyen varios cuadros clínicos transmisibles producidos por una bacteria, la Neisseria meningitidis, que no siempre produce afectación meníngea. N.meningitidis es un diplococo gramnegativo del que existen tipificados 12 serogrupos según su polisacárido capsular, de los que los más importantes desde el punto de vista epidemiológico son los serogrupos A, B, C, W-135 e Y, ya que a ellos pertenecen la mayoría de las cepas responsables de enfermedad invasiva.

Generalmente las manifestaciones clínicas se inician con síntomas de faringitis o amigdalitis y en los días posteriores aparecen los síntomas de meningitis aguda o de sepsis aguda, con aparición de exantema (maculopapular, petequial o equimótico), CID y shock. Otras manifestaciones menos frecuentes son neumonías, sinusitis, otitis media, pleuritis, artritis y pericarditis. En el neonato o el lactante el cuadro aparece de forma insidiosa, con vómitos, fiebre e irritabilidad, pudiendo ser muy orientativa la existencia de tensión a nivel de la fontanela craneal. La letalidad sin tratamiento llega a superar el 50%. A pesar de un tratamiento correcto se mantiene en un 5-10% y por ello es fundamental recordar que ante la sospecha de enfermedad meningocócica debe enviarse al paciente a valoración hospitalaria pero previamente se habrá iniciado el tratamiento empírico con una dosis de bencilpenicilina im.

 

El diagnóstico presuntivo es clínico y epidemiológico y se confirma por técnicas de laboratorio. Se recogerán muestras de sangre para cultivo y otras determinaciones analíticas y muestras de LCR para frotis, cultivo y otras pruebas. El diagnóstico de certeza se hace por la demostración del microorganismo.

El reservorio y la fuente de infección son exclusivamente humanos, tanto individuos enfermos y portadores sanos (fuente principal de infección). La tasa de portadores sanos varía con la edad siendo baja en lactantes y situándose ya en un 5-11% en adultos. Se han descrito tres tipos de portadores: a) los portadores transitorios, que mantienen ese estado días o semanas, b) los portadores crónicos, que trasmiten la enfermedad durante periodos largos de tiempo, de hasta 2 años o más, y c) los portadores intermitentes, que presentan colonizaciones repetidas durante cortos periodos de tiempo.

La Enfermedad Meningocócica se transmite exclusivamente por contacto directo, por medio de las gotas de Pflügge y los núcleos goticulares de Wells. Dada la fragilidad del agente fuera del organismo humano, los fómites (pañuelos, ropas...) carecen de importancia epidemiológica. La puerta de entrada del microorganismo es la rinofaringe.

El periodo de incubación de la enfermedad oscila entre 2 y 10 días, (aunque generalmente es de 3 a 4 días) desde la exposición hasta la aparición de los primeros síntomas.

En cuanto a la susceptibilidad a la enfermedad es variable de unas personas a otras. En algunas personas el estado de portador ocasiona protección y en otras provocará posteriormente infección clínica. Se sospecha que se debe a factores inmunitarios específicos e inespecíficos y a la integridad de la mucosa rinofaríngea del huésped, así como a la virulencia de la cepa del germen. El riesgo es mayor en los primeros momentos como portador, pero a los 7-10 días ya se ha iniciado la producción de anticuerpos y el riesgo disminuye. En los viajeros el riesgo es mayor en trabajadores de la salud y en aquellos que conviven o trabajan en estrecho contacto con la población local, en áreas endémicas (por ejemplo, el cinturón africano de la meningitis) o donde hay brotes, especialmente si la estancia es por un largo período. La incidencia global de meningitis meningocócica en viajeros se estima en alrededor de 0,4/100.000 viajeros al mes.

También la edad es un factor de riesgo para la enfermedad, y varía según el serogrupo responsable. El serogrupo B afecta sobre todo a niños y adolescentes, el C afecta a grupos más amplios de edad, el A a adultos jóvenes y el Y a los ancianos.

Existen otros factores favorecedores de la infección, como son factores ambientales (hacinamiento en etapas de otoño e invierno, por ejemplo), infecciones respiratorias virales concomitantes, alteraciones inmunes, etc.

 

SITUACIÓN MUNDIAL

La enfermedad está ampliamente distribuida por todo el mundo, pero con patrones epidemiológicos algo diferentes. La incidencia en países europeos, en América del Norte y Australia es de 1-3 casos/100.000 habitantes, predominando el serogrupo B en los casos esporádicos y el C en los brotes. En los países en desarrollo la incidencia general media es de 10-20 casos/100.000 habitantes cada año.

Asia ha presentado algunas grandes epidemias de enfermedad meningocócica en los últimos 30 años (China 1979 y 1980, Vietnam 1977, Mongolia 1973-1974 y 1994-1995, Arabia Saudí 1987, Yemen, 1988, India, 1966,1985 y 2005, Bhutan 1985, Nepal 1982-1984). También se han registrado epidemias en Europa y en las Américas durante los últimos 30 años, pero no han llegado a los niveles de incidencia muy alta de epidemias en otras partes del mundo.

La incidencia es particularmente alta en el cinturón de la meningitis africano, en la estación seca, donde la incidencia (sobre todo por el serogrupo A) en situaciones de epidemia aumenta hasta 800-1000 casos/100.000 habitantes. Estas epidemias se presentan, característicamente en ciclos de cada 8-15 años. En 1996 se produjo el mayor brote conocido, con 150.000 casos (más de 20.000 fallecidos) detectados en B-Fasso, Níger, Nigeria, Chad y Mali. Las epidemias se producen por la suma de pequeños brotes epidémicos en villas o aldeas, siendo predominantemente rurales y de carácter claramente estacional, produciéndose durante la estación seca, de diciembre a junio, con un pico en febrero-marzo. Esto se debe a que las agresiones climáticas que se producen en esa época hacen que la población duerma en el interior de sus chozas, hacinada, lo que aumenta la transmisibilidad, con el agravante de la agresión de los vientos subsaharianos que irritan la mucosa rinofaríngea y aumenta la susceptibilidad a la infección. Más recientemente, en la temporada epidémica de 2009 14 países africanos notificaron 88. 199 casos sospechosos y 5.352 muertes, siendo la mayor cifra registrada desde la epidemia de 1996. Más del 85% de estos casos se produjeron en un mismo foco epidémico, que abarcaba el norte de Nigeria y Níger, y se caracterizó por el predominio de N. meningitidis serogrupo A. Ya en 2010, la cifra se redujo de nuevo a 22.831 casos (2415 muertes) ocurridos en los mismos 14 países.

Los serogrupos más comúnmente asociados con el cinturón africano de la meningitis son A y C. Sin embargo, el serogrupo W135 ha sido aislado en varios países de África occidental, incluyendo Camerún, Chad, Gambia y Burkina Faso. Destaca que, a pesar del claro predominio del serogrupo A (80-85% de los casos) en las epidemias del cinturón subsahariano, en 2010 el serogrupo predominante en la epidemia anual fue el W135.

Ya en 2013, entre el 1 de enero y el de 12 de mayo, se han notificado 9.249 casos sospechosos de meningitis en 18 países africanos con vigilancia, lo que representa la cifra más baja en una temporada epidémica de los últimos 10 años. Esta disminución es probablemente debida a las campañas masivas de vacunación contra el serogrupo A implementadas progresivamente desde el año 2010.


 

En las peregrinaciones a la Meca, Arabia Saudí, debido a la masificación e intenso contacto entre peregrinos, han ocurrido varios brotes severos de meningitis, con síntomas que generalmente aparecen ya en los países de origen de los peregrinos (al retorno de la peregrinación). En 1987 el serogrupo A fue responsable de un brote en 2.000 peregrinos del Hadj, lo que condujo a la introducción de la obligatoriedad de la vacunación con vacuna polisacárida bivalente (contra los serogrupos A y C) en 1988 como requisito de entrada para el Hadj y la Umrah. En el año 2000, se asoció también un brote internacional de infección meningocócica por serogrupo W135 con la peregrinación al Hadj. Se notificaron a la OMS más de 330 casos de peregrinos o de contactos de peregrinos de 12 países entre el 28 de febrero de 2000 y el 26 mayo de 2000. Por este motivo, a partir del año 2001, se recomendó a los peregrinos la vacunación tetravalente (A, C, W135, Y), en lugar de la bivalente, pero la vacunación cuadrivalente no fue del 100% y los casos de meningitis por N.meningitidis W135 asociados al Hadj se repitieron en 2001. Es a partir de 2002 cuando se decide que la vacuna cuadrivalente sea un requisito de entrada para todos los peregrinos que realizan el Hadj y la Umrah.

En España se considera una enfermedad endémica y está dentro de las denominadas Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDOs). El serogrupo B ha sido el mayoritario, representando durante la década de los años 80 entre un 80% y un 90% de los casos analizados en el Laboratorio Nacional de Referencia. Sin embargo, a finales de esa misma década se pudo observar un incremento gradual en el porcentaje de casos de enfermedad meningocócica producidos por cepas de serogrupo C. Este incremento fue más acusado a partir de 1994, de forma que durante 1996 y 1997 este serogrupo pasó a ser el mayoritario. A partir del año 2000, tras cinco años de aplicación en España de las nuevas vacunas conjugadas, dentro del calendario vacunal infantil, el descenso en el número de casos provocados por el serogrupo C ha sido dramático, situándose dicho descenso en torno al 90% en 2004. La caída en el número de casos de este serogrupo no ha venido acompañada de un aumento en las tasas del serogrupo B. Los serogrupos Y y W135 presentan un mayor número de casos en los últimos años, pero este aumento es aún poco significativo, por lo que parece que no se ha observado, de momento, un fenómeno de reemplazamiento. En los últimos años (2005-2011), el número de casos de enfermedad meningocócica declarados en nuestro país ha oscilado entre 871 y 552.